Tipos de calzados de seguridad y sus características
Los calzados de seguridad deben utilizarse como equipo individual, en los casos en que se presenten riesgos en cualquier tipo de trabajo industrial. Una empresa responsable que se dedique a la producción de cualquier tipo de producto, debe exigirle a sus empleados el uso de un uniforme de seguridad basándose en el análisis de los riesgos preestablecidos durante el trabajo en dicha industria, ya sean aplastamientos, golpes, caídas, pinchazos o manipulación de sustancias químicas. Además de hacer referencia a esos peligros, también es importante hacer hincapié en el peso aproximado de los elementos en el caso de caída libre de alguna maquinaria, y también la altura de la que pueden caer. De la misma manera deben especificarse los datos respectivos a la temperatura y humedad del ambiente laboral. Una vez que los riesgos laborales hayan sido analizados y evaluados, el ingeniero encargado procederá a definir las prestaciones que tendrán los calzados de seguridad para poder responder correctamente a los riesgos que se presentan en el ámbito laboral industrial. Los factores a tener en cuenta son la resistencia a las proyecciones de objetos de velocidad, resistencia a los agentes químicos, impermeabilidad al agua o a disolventes, resistencia al contacto con partículas incandescentes, resistencia a la perforación y resistencia a la corrosión de las punteras y las plantillas metálicas.
La determinación de las prestaciones de los calzados de seguridad para que sean correctos frente a los riesgos de lo cuales haya que protegerse, se ve envuelta en la cuantificación de estos mismos riesgos. Luego de definidas las prestaciones que tendrán los calzados de seguridad, el ingeniero encargado deberá comprobar si existe calzado en el mercado con todas las características requeridas. Para ello, se deberá asesorar sobre los proveedores, que se ven en la obligación de conocer a la perfección, todas y cada una de las características técnicas de sus artículos. Los calzados de seguridad deben llevar un sello de calidad que le garantice el cumplimiento completo de dichas características técnicas. Actualmente es la Comunidad Económica Europea quien legisla este sello de calidad cuya misión es la de garantizar que todos los calzados de seguridad cumplan con los requisitos mínimos. Las características técnicas que definen este tipo de calzados son probadas en usos de ensayos para determinar sus limitaciones. En general los calzados de seguridad son supervisados por el ministerio de trabajo correspondiente a cada país en donde determinan que las mínimas prestaciones de seguridad deben ser las siguientes: Resistencia a la corrosión si la puntera de seguridad está hecha de metal, resistencia al plegado, resistencia al aplastamiento de la puntera del calzado (1.500Kg), en el caso de que se trate de calzados de seguridad de clase I.
En cuanto al calzado de seguridad clase II las características de seguridad mínimas que deben poseer son: resistencia al plegado, Resistencia a la corrosión, y resistencia a la perforación de la plantilla de seguridad (110Kg. A una máxima velocidad de 12,5 mm/min). Y también existen los calzados de seguridad clase III que deben presentar resistencia al aplastamiento (1.100 Kg), resistencia a la caída de objetos con una energía máxima de impacto de 196Kg. Los calzados de seguridad de clase I y III suelen poseer grados de protección y su peso no debe ser inferior a los 800gr y además la longitud de la puntera debe estar comprendido, para cualquier talle, entre el 15% y 17% de la longitud de la plantilla.
Elección del calzado de seguridad
Una vez que ya se posea la información técnica completa sobre los calzados de seguridad que pueden utilizarse en el puesto de trabajo, se debe realizar una elección del mismo teniendo en cuenta alguna determinada marca y modelo. Es importante que el ingeniero encargado cuente con la participación del usuario, ya que son sus propias características individuales las que pueden aconsejar o no una determinada elección. Se deberán tener presentes algunas consideraciones, por ejemplo las características dimensionales que deben asegurar una correcta adaptación al pie, la capacidad de absorción de la primera suela con respecto al sudor; la posibilidad de eliminación del vapor por la caña o por el material que conforma el calzado de seguridad para poder administrarle al usuario una correcta transpiración. La impermeabilidad al agua o a cualquier sustancia liquida también es de suma importancia; la flexibilidad; un buen diseño de cierre hermético que impida la filtración de algún cuerpos extraños; el menor peso posible; la ausencia de puntos que ocasionen molestias al comprimir el pie como por ejemplo costuras interiores. La rigidez del calzado, la horma y el contrafuerte ya que si no es así, el usuario perdería su estabilidad. Por último, otro de los factores fundamentales que deben tener todos los tipos de calzados de seguridad es poseer una suela antideslizante. |