Hebillas: ayer y hoy
Una hebilla es una clase de cierre que se utiliza mayormente para abrochar o enganchar dos cosas entre sí como un cinturón o una correa. Se utilizaba mucho en la época antigua ya que en ese entonces no existían los cierres cremallera, especialmente para abrochar botas. Las hebillas solían ser usadas en la antigua Grecia como también en la antigua Roma especialmente en vestimentas militares que llevaban cinturones de espadas y correas como las que utilizaban para fijar las monturas de los caballos y sus estribos. Otra civilización que utilizó mucho la hebilla fue la Celta. Las hebillas en la antigüedad eran construidas mayormente en metal aunque también existían de marfil y hueso. Debido a su elegancia y durabilidad el uso de la hebilla se hizo muy popular en los bordados que se utilizaban para las botas y los zapatos. La hebilla con rodillo surgió en la segunda mitad de siglo XIX mientras que la hebilla de pitones múltiples pereció en el siglo XVIII. Actualmente las hebillas se utilizan para abrochar cinturones y en muchas ocasiones se utilizan mucho como detalle ornamental en muchos modelos de zapatos.
También en mochilas, joyería y relojes son muy comunes y con la movida de la moda gótica moderna que hubo en esta ultima década, la hebilla acaparó toda la atención. Actualmente la tecnología ha desarrollado hebillas para los cinturones luminosas, que pueden programarse para que se proyecte algún texto en ella, una de las invenciones más recientes, y más curiosos, que salió este último año es una hebilla con cámara de vídeo integrada. Es capaz de grabar vídeo y sonido en una tarjeta que luego puede ser extraída de la hebilla para copiar el contenido a un teléfono celular o también se puede conectar directamente de la hebilla desde un puerto miniUSB hacia el USB de cualquier computadora. Con una tarjeta de memoria de 1GB se puede llegar a grabar hasta 40 horas de audio y vídeo pero a una resolución baja debido a la ranura que posee para tarjetas, aunque también existen tarjetas de memoria superiores a los 8GB. Funciona con una pila de litio que tiene una autonomía de más o menos dos horas, pero se comienza a recargar en el momento en que es conectada a la computadora.
Zapatos con hebillas
El monkstrap es un zapato que posee un cierre con hebillas tan práctico que le ha proporcionado a este modelo de calzado una multitud de admiradores y aunque también algunos detractores. Quienes gustan de este modelo saben apreciar el perfecto ajuste al pie y además el hecho de que las hebillas son extremadamente fáciles de abrochar, al contrario de lo que pasa con los cordones que la mayoría del tiempo se están desatando. Por el contrario, muchos que no tienen a los monkstrap como uno de sus favoritos lo encuentran un zapato afectado y superficial. Desde un punto de viste objetivo, no hay nada que recriminarle al modelo monkstrap, aunque debemos admitir que poseen pequeñas incomodidades tales como por ejemplo, que muchas veces el ruedo del pantalón puede quedar enganchado en la hebilla o también quedar por encima de la lengüeta desluciendo la caída del pantalón. Por este motivo los zapatos con hebilla quedan bien únicamente cuando se usan con pantalones de perneras estrechas, es así como destacan la parte elegante de la pala y la hebilla en el talón. En este tipo de zapatos la hebilla suele estar fijada a una de las cañetas del mismo mientras que la otra termine en un prendedor de piel que va atado a la misma.
Con este prendedor se regula la distancia que deben tener las cañetas sobre el empeine del zapato. En general, el Monkstrap posee una empella lisa que no tiene divisiones, en el cual se pueden destacar la hebilla y el prendedor. Podemos encontrar hebillas plateadas, doradas, redondeadas, lisas o decoradas y una de las practicidades que tiene el Monkstrap es la facilidad con que se abrocha, En su mayoría, los hombres prefieren los zapatos que poseen su hebilla negra. En París los zapatos con hebilla se usan mucho en combinación con pantalones de color gris oscuro y algún blazer haciendo juego. El zapato de hebilla como el Westbury Suede es únicamente para absolutos fanáticos de este tipo de zapato. Si no se tiene suficiente con una sola hebilla, este modelo de zapato posee dos. La mayoría de los franceses lo lucen a gusto y aunque la doble hebilla le resta comodidad al calzado, parece ser un detalle que no le quieta el sueño a ninguno de sus compradores. |